10 ene. 2014

Un año. Ya. Todavía.

Casi se me pasa la fecha… no me preguntéis por qué, estaba convencida de que el día 10 de enero caía en sábado. Inicio de año despistado, es el que estoy teniendo xD

No importa. Sea como sea, hoy es 10 de enero. Una fecha normalucha para la mayoría, pero que para mí significa mucho. Significa que hoy, justo hace un año, salía a la venta mi segunda novela, El sueño de los muertos. Y significa mucho por muchos motivos: porque aquello fue la confirmación que yo misma (y algunos más) necesitaba, la que demostraba que lo que había ocurrido con La Elegida de la Muerte no era porque Ediciones B me hubiera publicado por equivocación (o enchufe, o favor personal/familiar, como se quiso insinuar en su momento) o porque alguna mano negra hubiese ‘comprado’ a la crítica y a algún que otro lector aislado. Ya era la segunda novela, era con otra editorial (y competencia de la primera), de modo que era difícil dudar de que algo, no sé qué, habían visto en mí y en mis historias.

Aquello supuso, además, algo que a mí me hizo (y me sigue haciendo) muchísima ilusión: mi incorporación al “elenco” de escritores de Minotauro, una editorial con la que siempre había soñado (como, creo, soñamos todos los que empezamos a leer fantasía con su edición de El Señor de los Anillos). Y supuso algo muchísimo más importante, al menos para mí: el thumbs-up de cientos de lectores; algunos críticos profesionales, la mayoría lectores (muchas comillas aquí, por favor) de “a pie”. Decenas de reseñas positivas, docenas de mails, mensajes y comentarios en redes sociales y foros respecto a mi novela y a mí, invitaciones a eventos literarios, entrevistas, charlas, saraos, y la inclusión en las listas de más vendidos primero y de recomendados del año después. Y ahí sigue, un año después, todavía asomando en las estanterías de las librerías (en una época en la que los libros tienen una vida más breve que la de una mosca enferma). Un sueño hecho realidad para cualquier escritor que empieza en esto con los ojos brillantes de la ilusión y que nada más empezar recibe el primer ZAS a mano vuelta: la demostración de que, pase lo que pase, si uno persigue sus sueños con el suficiente ahínco es muy posible que acabe convirtiéndolos en realidad.

Gracias a El sueño de los muertos he conocido a muchas personas, algunas de las cuales hoy por hoy considero buenos amigos (algunos lectores, muchos de ellos escritores que, como yo, dan sus primeros pasos en este mundo o ya llevan un paseíto y se giran para tenderle una mano a quien va caminando detrás); se dice (y es cierto) que en este mundillo hay mucha envidia, mucho rencor y mucha malicia, pero lo que no se dice es que también hay gente maravillosa, gente capaz de hacer cualquier cosa por el de al lado, gente a la que no habría conocido si no hubiera publicado esta segunda novela.

Y, aunque suene gastadísimo por los bordes, deslustrado de tanto uso y como un chicle que ha perdido el sabor hace varios eones, lo cierto es que nada de todo esto habría sido posible sin los que habéis leído mis novelas. Porque sí, un escritor escribe solo, pero los que realmente dan valor a una novela son los que la leéis, los que la recomendáis y, por qué no, los que la compráis. Los que habláis de ella con el de al lado, los que dedicáis un rato a debatir en tal o cual foro acerca de tal o cual aspecto de la trama, los que (inserte sudores fríos aquí) decidís regalarle unas cuántas horas y dedicarle un fan-art, un dibujo, un vídeo, una foto. Así que gracias =) y espero que muy prontito podamos volver a vernos en Ridia. Hasta entonces, sugus para todos y, por supuesto, no dejéis que nadie os quite las ganas de soñar ;)

¡Y tarta!

2 comentarios :

  1. Pues desde que me hablaron de ti estoy buscando los libros y no los encuentro... Voy a tener que encargarlos

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  2. La Elegida es más difícil porque se publicó hace casi 4 años, pero El sueño teóricamente debería ser accesible ;)

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